Los días 20 y 21 de octubre, Fripozo celebró una nueva jornada de donación de sangre en sus instalaciones, acercando a nuestros equipos una iniciativa capaz de generar un impacto directo en la vida de muchas personas.
Durante unas horas, algunos de nuestros compañeros se remangaron y dedicaron unos minutos de su jornada a ayudar a alguien a quien probablemente nunca conocerán.
Porque la sangre no se fabrica, no tiene sustituto y sigue siendo imprescindible para operaciones, urgencias y numerosos tratamientos.
Se dona.

86 personas se sumaron a la donación de sangre en Fripozo
La jornada se desarrolló en las dos fábricas de Fripozo y contó con la participación de 86 donantes, de los que se obtuvieron 74 donaciones efectivas.
Además, 25 personas donaron sangre por primera vez, ampliando así el número de nuevos donantes que se incorporan a este gesto solidario.
Cada donación representa una ayuda real para los centros sanitarios y para las personas que necesitan sangre en distintos momentos de su atención médica.

13 nuevos registros como donantes de médula ósea
La iniciativa permitió también acercar a nuestros equipos la importancia de la donación de médula ósea.
Como resultado de la jornada, 13 compañeros se registraron como donantes de médula, dando un paso más en su compromiso con quienes pueden necesitar este tipo de donación.

Un compromiso que nace de las personas
Para Fripozo, impulsar este tipo de iniciativas forma parte de una manera de entender el compromiso social desde acciones concretas y cercanas.
No siempre hacen falta grandes gestos para generar un impacto.
A veces bastan unos minutos, una decisión y alguien dispuesto a ayudar.
Gracias a todos nuestros compañeros por participar y a los profesionales que hicieron posible esta nueva jornada de donación de sangre en Fripozo.
