El pasado 3 de octubre, Fripozo volvió a participar en una nueva edición de la 90K Camino de la Cruz, una de las pruebas de ultrafondo más destacadas de la Región de Murcia y un recorrido que conecta Murcia con Caravaca de la Cruz.
Esta edición tuvo además un significado especial para la compañía: Fripozo cumple cinco años consecutivos participando en esta prueba, consolidando una cita que ya forma parte de las experiencias compartidas por nuestro equipo.

Tres distancias y un mismo destino: Caravaca de la Cruz
La 90K Camino de la Cruz 2026 volvió a contar con tres modalidades de 90, 42 y 21 kilómetros, con salidas desde Murcia, Mula y Bullas, respectivamente, y llegada en Caravaca de la Cruz.
El recorrido discurre por el Camino de la Vera Cruz, combinando deporte, naturaleza y patrimonio en una prueba que exige tanto preparación física como capacidad de superación.
Cinco años de esfuerzo, compañerismo y superación
Para nuestros compañeros, afrontar la 90K Camino de la Cruz significa mucho más que completar una distancia.
Cada edición implica preparación, constancia y esfuerzo, pero también compañerismo: apoyarse en los momentos más exigentes, avanzar juntos y compartir una experiencia que pone a prueba tanto la resistencia física como la mental.
Valores que también forman parte del día a día de Fripozo: compromiso, trabajo en equipo, constancia y capacidad de superación.

El equipo Fripozo vuelve a aceptar el reto
Después de cinco años consecutivos participando en esta prueba, seguimos teniendo claro que el valor de la experiencia no está únicamente en llegar a la meta.
Está también en cada kilómetro recorrido, en el esfuerzo compartido y en la decisión de volver a afrontar juntos un nuevo reto.
Porque seguir avanzando también significa ponerse nuevas metas, superarlas en equipo y disfrutar del camino.
